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Pirulin Pirulero: El recuerdo de un mundo de fantasías

18 agosto, 2018
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Ezequiel Aguirre es hijo de Gabriel, su padre fue quien fundó y llevó adelante la mítica juguetería “Pirulin Pirulero” durante más de 30 años.
En vísperas del día del niño conversó con “¡NUNCA VI UN CHINO CON RULOS!” y rememoró la magia de un lugar que marcó la infancia de varias generaciones Comodorenses.

Aguirre recordó que el negocio de su padre abrió las puertas en el año 1972 y seis años más tarde realizó una gran remodelación que dio forma al último “Pirulin Pirulero” que disfrutó la ciudad en términos edilicios.

En tono anecdótico, Aguirre, reveló que en su casa no había tantos juguetes y que debía convencer a su padre para poder sacar a algunos de ellos del negocio familiar. “Era terrible, lo vivía en carne propia, yo también quería todo y no lo podía tener. Los domingos mi padre se encerraba a trabajar en la juguetería y ese era el momento en el que junto a mis primos aprovechábamos para pasar la tarde en ese mundo de fantasía rodeados de juguetes”, recordó en tono nostálgico.

Siempre pensé que me parecía enorme la juguetería porque yo era muy chiquito. Pero la realidad es que más allá de que tenía muchos juguetes era un local gigante de más de 1500 metros cuadrados, y sigue siendo de enormes proporciones para los estándares aún en la actualidad. Yo ni en Buenos Aires he visto una juguetería de esas características. Probablemente fue una de las más grandes del país” semblanteo Aguirre.

Con respecto al rol de su padre como administrador del negocio, Aguirre, comentó que “mi viejo le ponía mucho al negocio. No tenía problemas en invertir para acondicionarlo o traer juguetes que no había en todo el país, ni siquiera en Buenos Aires” destacó.

Ezequiel actualmente tiene 42 años y su infancia transcurrió en pleno proceso de esplendor del negocio. Acerca de la eleccion del nombre de la juguetería aseguró que “fue algo circunstancial, no creo que haya habido ningún estudio de marketing. Simplemente les gustó el nombre, les pareció simpático y quedó. Venía por el lado de Antón Pirulero que era algo que sonaba en esa época”.

Creo que Pirulin dejó una huella en la identidad de varias generaciones porque era un lugar muy fuerte para un nene, y para esos chicos la referencia de un lugar de fantasía en la ciudad era Pirulín Pirulero. En ese momento no era tan fácil acceder a un juguete, hoy en día hasta los supermercados venden juguetes. En esa época generabas un lazo con un juguete. No solo jugabas, sino que también lo cuidabas porque si se rompía no te compraban otro” manifestó Aguirre respecto del significado de la juguetería para los niños de la ciudad.

Finalmente, el hijo del comerciante expresó que “siempre está presente en la memoria y en los comentarios que surgen y me llegan. Agradezco la inquietud de comunicarse para valorizar estos comercios que son parte de la cultura, de la historia y de la identidad de comodoro”.

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